Cuando abri los ojos, me miraba, con esa mirada... esa mirada que mutila, esa mirada tan vieja como el mismo tiempo; solo me miraba mientras sus labios se movian al compas de las palabras inecesarias... su cuerpo al ritmo de su respiracion tranquila, moviendo los brazos que acompañaban su discurso, pero siempre esa mirada tan triste, tan pesada, tan cotidiana...Hasta mi piel llego su calor, como si me acariciara a distancia, y su olor se prendio en mi nariz y me envolvio haciendome olvidar mi tristeza, como acariciando mi corazon agrietado, callando las voces de mi cabeza... asi que me olvide de todo y me acerque a su boca, y la bese, como si de ello dependiera mi vida, y mis manos recorrieron su rostro y su cuello y en mi cabeza solo se podia leer una frase que en un instante puede llenar al cielo y al infierno de luz...
Te amo...
Y el eco de aquella frase recorrio mi cuerpo, reanimando la carne muerta donde solo los demonios andan alimentandose, espantando a los fantasmas que hieren mas y mas mi sangre...
Y seguimos besandonos como si nada importara ya....
Y me deje llevar por la importancia de olvidar todo...
Y cuando le heche mi cuerpo encima, la mire con toda la tristeza en mi espalda, pues algo en el fondo de mi alma enferma me decia cosas demoniacas que sabian a realidad... pero me aferre al calor de la frase en mi cabeza y la levante de su lecho y el tiempo se detuvo...
Y en esa eternidad, los demonios callaron para escuchar:
Tu eres la mujer que amo...
Y lentamente, llego la noche, y ella se fue desvaneciendo con el dia... solo su mirada quedo en el aire...
Esa mirada que mutila, esa mirada tan vieja como el mismo tiempo...

Soledad sonrio en la oscuridad, pero no se fue, se quedo ahi, acompañandome con su mirada aplastante, saboreando la dulzura del gran exito de su broma...
Cerre los ojos y una lagrima broto y pense en toda esa luz, en todo ese amor condenado a mi compañera fiel...
... Soledad.
FARR
Arlekyn







