Que los poetas mientan...

Que los poetas mientan...
Total, para que sirve esta verdad...?

Quien te dijo que existo...?
Mostrando entradas con la etiqueta angel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta angel. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2008

Un Dia de Otoño

En un dia de otoño, hace algunos años una cosa muy importante sucedeu.
Las personas em tuyas vidas camiñavan, comian, duermian, acuerdavan y morian.Lo cotidiano repetindose todo el tiempo parou por uno instante.Un grito fue dado, un grito no de dolor, nin de susto, nin de miedo.Fue un grito de separación.Un ser especial llegara. Pues lo cuento que el motivo del grito es que ello sacou tuyas alas, las merecia y mucho,pero queria mucho estar acá mas no tenia como sustelas en eso mundo del hombres y mujeres acostumbrados ao piso, enton ello con los pies en esto mismo piso continuou en el mundo volando, volando con los piensamientos, inteligencia, con las dudas, con toda poesia y amor que lo dar sin pena a todos que te acerquen. Por veces parece tener miedo, mas no, tiene mucha coragen es tambien un gigante.Tiene pesadillos fantasticos mas cuando sueña son los sueños mais fantasticos aun. Muchas veces oir ello dicer:yo no existo. Mas como? Creio que existe si, pues de mucho alejo contemplo y sinto. Esto es un ser que aprecia la noche y ama la Luna, la soledad es tuya mejor compañeira, mas muchos quieren la tuya compañia y los besos imáginários, tiene una sorrisa que alegra el mundo,el sonido de tuya voz acalma lo corazon. Tiene deseos similares aos de muchas otras personas, mas con algo de muy especial: Lo potencial de tornalos realidad.Y esto ser continua a volar lindo y leve cada vez mas alto con tuyos piensamientos mismo con los pies en el piso...
Besos en el corazon.

Vampira Dea




Se lo quieres tienes que hacer la edicion pues tiene muchos erros, creo.

jueves, 21 de agosto de 2008

"etc"


He pensado mucho en ti y no se como decirlo, a quien decirlo o como entonar una canción melosa para entender lo que pienso. Es como una historia de esas añejas que no tienen sentido para los tiempos nuevos.

Una vez, un hombre levanto una piedra pequeña y la guardo en el bolsillo derecho, camino una gran distancia para cortar una flor que no se podía mover de un lustroso bosque en lo alto de una nube alargada. Esta flor estaba marchita pero aun así era tan brillante que cegaba a un pino vecino orgulloso y malhumorado, el mismísimo sol estaba un poco celoso de ella e intentaba quemarla en verano, pero la extraña flor parecía que se alimentaba con el viento de las alturas y siempre estaba fresca a pesar de su brillante profundidad. Una abeja nocturna se poso sobre la flor y resulto quemada por los hilos de brío que emanaban de sus pétalos, la abeja toda enojada acudió pronta con “El señor de señores, el gran Dios todo poderoso y omnipresente que todo hizo, todo sabe y todo puede, alfa y omega” y demás cosas que dicen los acólitos fanáticos de otras cosas menos de ellos, entonces “El señor de señores, el gran Dios todo poderoso y omnipresente que todo hizo, todo sabe y todo puede… etc.” llamo a un Ángel ante si y le encomendó la búsqueda de un hombre con el corazón negro para que absorbiera a la misteriosa flor.

El Ángel vago por infinitas calles examinando a todos los hombres que se topaba, pero ninguno parecía tener esa característica tan intimidante. Viajo por ciudades, pueblos y por miles de asentamientos humanos pero nada, solo encontraba seres mitómanos y grises pero ninguno con el corazón tan negro. El Ángel pensó que si se mezclaba entre ellos tal ves lo encontraría escondido entre algún rincón olvidado por “El señor de señores, el gran Dios todo poderoso y omnipresente que todo hizo, todo… etc.”


Así estuvo algún tiempo con paciente asco en su pecho divino, pero no encontró ni una pista de su objetivo, entonces pensó que tal ves “El señor de señores, el gran Dios todo poderoso y omnipresente que todo hizo… etc.” se equivocaba y entre su creación no había ningún hombre con corazón tan negro capas de opacar estrellas, este pensamiento lo sobresalto tanto que el mismo se condeno a caminar como humano hasta reconocer que no tenia ninguna razón. Con el tiempo se enamoro de las piedras, con el tiempo fue olvidando su origen, con el tiempo fue llenándose de costumbres tan extrañas para los divinos que empezó a perder su divinidad, aunque el ya casi no recordaba su primer movimiento celeste, con el tiempo, se arranco las alas invisibles y su blancura se torno gris, se transformo en un humano enteramente.

“El señor de señores, el gran Dios todo… etc.” Mando a otros Ángeles a buscar al primero y a buscar también al hombre de corazón negro, pero todos sufrieron el mismo destino que el desafortunado Ángel primero.

Así se fue quedando solo “El señor de señores, el gran… etc.”

Hasta que solo quedaba un Ángel pequeño, decidió "El señor de señores, el... etc" bajar al mundo terrenal a buscar el mismo al hombre con corazón negro, vago como todos por las calles, por miles de asentamientos humanos pero no encontró rastro de sus creaciones divinas ni del hombre, entonces pensó que tal vez se había equivocado, este pensamiento lo sobresalto tanto que decidió condenarse a si mismo a caminar como humano hasta reconocer que no tenia ninguna razón ante lo que pensaba. Con el tiempo, “El señor de señores… etc.” Fue enamorándose de las piedras, fue quitándose su divinidad hasta que se convirtió en un ser mitómano y gris, pero a diferencia de los Ángeles, el nunca olvido su origen, cuando el siendo un pequeño Ángel, quedo solo en el infinito e invento compañeros, fueron millones y se dio cuenta que el, ahora, era “El Señor… etc.” De todos. Los recuerdos de “El… etc.” fueron comiendo su cordura e irritándolo tanto que su corazón se torno oscuro y frágil, una amargura desconocida para el se apodero de todo su cuerpo y el corazón se torno mas oscuro aun. Busco con desesperación al Hombre con el corazón negro para hallar la esperanza de no ser el mismo eso que tanto buscaba, movió la tierra, busco mas fuerte pero nada, lo que consiguió fue romper mas su razón y oscurecer tanto su corazón que perdió total divinidad, solo sus recuerdos vivían en el.


Así, mirando en su interior, encontró oscuridad tan profunda que todo lo que tocaba perdía su brillo.

“etc.” Camino por la tierra como un humano ordinario, como un ermitaño renegando de su soledad, con el tiempo se enamoro muchas veces de las piedras y una vez, tomo una piedra pequeña y la guardo en el bolsillo derecho, camino una gran distancia para cortar una flor brillante.

El bosque en la nube era sombrío y húmedo, miles de perfumes de miles de hojas de mil colores vestían al viento gélido que presuroso y ligero flotaba entre los robles eternos, sombras temerosas se escabullían miedosas de algo, sonidos casi imperceptibles llegaban hasta los oídos del hombre con el corazón negro y los traducía a sentimientos, gritos de horror más frecuentes en todas partes al acercarse a la flor maligna, “etc” hincho su pecho con odio y se acerco a paso veloz hasta su objetivo, veintiún arboles rodeaban a la flor marchita pero el hombre se abrió paso hasta ella y un estallido simbro a los cristales desvelados del mundo.


El hombre frente a la flor, el universo entero se opaco, todo fue caos y todos los pueblos se alzaron contra sus reyes, todo cambiaba de sentido y por primera vez todo era bueno. El hombre se acerco lentamente a la flor y esta brillo mas a cada paso, hilos de luz corrían al pecho del Dios desesperados porque estaban siendo absorbidos quitándole toda su hermosura a la flor marchita, el con los ojos enormes se acercaba mas y mas hasta que estuvo a escasos milímetros de ella, entonces, con sus dedos, toco los pétalos suaves y arrugados dejando correr un sutil escalofrio por toda su piel, la suavidad contagio a la mirada y todo era luz, acaricio el tallo y todo el cuerpo vibro con fuerza ante el temor de morir en ese momento tan ajeno a el, la flor inmóvil ante lo que sucedía solo se remitió a sentir el contacto de un sentimiento perdido, infinitas sensaciones corrían por el cuerpo y la mente de él, poco a poco se lleno de la flor casi extinta, lentamente se fusionó con la flor y entonces el milagro.

El tiempo se detuvo, desnudos en la nada se tocaban, con cada roce creaban un sentimiento nuevo, con cada sonido creaban una razón para existir, un beso en el cuello desato un torrente de miedos acompañados de verdad, la sinceridad escapaba con cada mirada, los pechos juntos mitificaron la locura que se creaba en los juicios nuevos, todo se rompía y todo se rehacía, el tiempo una vez más se renovó.

La flor y la abeja nocturna renacieron en un bosque lustroso, en lo alto de una nube alargada y así estuvieron, por dos o tres eternidades viviendo juntos, tocándose para detener el tiempo y crear sentimientos y razones para vivir hasta que, un pino envidioso y malhumorado pregunto a la abeja si la flor era suya, la abeja respondió que no y el viejo pino se empeño en robarse a la flor, la abeja, temerosa de perder a su compañera eterna comenzó a zumbar alrededor de ella hasta que la marchito, el corazón de la abeja se lleno de horror ante lo que había provocado en su amada y entonces el odio y los celos nublaron su locura, se poso en un pétalo de su amada y se quemo con los hilo de brío que emanaban. La abeja se perdió para siempre, quedo ciega y con tal odio, que decidió acudir ante el nuevo Dios supremo a terminar con todo, porque en el fondo de su abismo, aun seguía siendo… “etc.”



FARR

Arlekyn

martes, 22 de julio de 2008

El mar y el Angel


El mar golpeaba con furia contenida el infierno en mi corazón, la oscuridad invitaba a perderse en el infinito, Las ideas corrían con la lentitud de un condenado a muerte.


La sal tibia eliminaba los temores racionales dejando paso al torbellino ensoñador.


Decidido por un estúpido valor, o por una sabia decisión, me adentro en la espuma eterna, lejos del mundo habitual.


Enfrentar temores profundos no es algo que se pueda hacer a diario.


El coraje asomo por mis ojos, con los puños cerrados y la mirada decidida a morir desafié al mar.


Fuertes alaridos atravesaban el hielo de la desesperación, el corazón hinchado de soledad, golpeaba con fuerza olas oscuras.


Solo locura en mi razón, solo locura dentro de mi, las manos golpeando fuertemente el agua, gritos de dolor y lagrimas mas saladas que el mismo sol.


Las olas revolcaron mi cuerpo débil, pero no era suficiente para apagar el fuego que corre por mis venas, la furia de la desolación me mantenía cargado de valentía ante la insolencia de mis actos.


El mar golpeo con fuerza al insignificante ser lleno de demonios, pero me levante una y otra ves, cada ves mas cansado y mas temeroso.


La noche caía presurosa, la oscuridad le daba mas fuerza al mar y yo me debilitaba mas, mis pies ya no tocaban la arena, las olas eran imponentes, me hundían, me golpeaban, por muchos momentos la muerte me miro a los ojos pero seguí desafiando.


Por fin, mi pie pisó algo sólido y pude salir del agua, los ojos llenos de lagrimas, recorrieron el infinito dándose cuenta que la playa estaba tan alejada como sus esperanzas.
La fuerza me abandono, deje de pelear.


El mar ceso su furia conmigo solo un momento,Después, un gran sonido hizo que mis ojos se posaran en el lado opuesto de la playa.


Vi alzarse una pared de agua sobre mi, negra como la noche, majestuosa; ya no importo nada, la paz se apodero de mi cuerpo y el temor libero mi alma.


El mar atravesó mi cuerpo, me quito todo, por un minuto o por una eternidad, mi cuerpo dio infinitas vueltas en la nada, no veía nada, no oía nada, no sentía nada.


El sueño termino al golpear mi espalda con la arena. El mar escupió mi cuerpo. Cansado sobre la arena, la soledad empezó a apoderarse de mi corazón nuevamente.


Un ángel se acerco a preguntarme si estaba bien, me senté sobre la alfombra arenosa para descubrir a un anciano, me sonrió, yo lo ignore y volví mi vista al mar, el musito unas palabras:


No estamos solos.


Lo mire y el sonrió, dio media vuelta y camino.


Fuera de entender cualquier cosa, no pude hacer mas que posar mi mirada al mar, la incertidumbre se apodero de mi, ¿quien era ese viejo? Volví la vista hacia el anciano y ya no estaba, se desvaneció en la noche...


Lagrimas asomaron nuevamente pero la tranquilidad velo mi llanto.


No estamos solos...



FARR.


Arlekyn
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...